/LO QUE NO SE PUEDE “HACER”

LO QUE NO SE PUEDE “HACER”

Todo lo que se refiere al reino de la materia, es bajo el dominio de la nuestra “capacidad de hacer”, todo lo que pertenece al reino de “dios”, como el amor, es bajo el imperio de la inocencia.

El “hacer”  requiere cálculo, esfuerzo, astucia, programación, voluntad, sacrificio… mientras la “inocencia” requiere solo un espacio de total receptividad. Desafortunadamente, nosotros aprendemos mucho acerca del hacer y poco acerca de la inocencia, al punto que llevamos la actitud del “hacer” también en nuestras relaciones de amor, y es por esto que no hay relaciones humanas, especialmente las más íntimas, que no sean siempre “inexplicablemente” mortificadas por una red de conflictos.

Hay una antigua costumbre en los humanos que los lleva a concentrar su energía en lo que se tiene que hacer. Desde el punto de vista de la sobrevivencia es absolutamente necesario. Por lo tanto si el enfoque de tu vida es simplemente sobrevivir, estar concentrado sobre la acción es absolutamente lo correcto; todos los animales lo hacen. Los animales hacen solo lo que es útil, porque su única finalidad es la instintiva continuación de la vida. Sin embargo para los seres humanos las cosas se complican un poquito, porque sólo en parte son animales; la otra parte es misteriosa e inaccesible a todas las otras especies. Un ser humano que se asegura la sobrevivencia sentirá un sentido de satisfacción, lo mismo que cualquier vaca o puerco con la panza llena, pero estará muy lejos de sentirse feliz.

La felicidad no se puede fabricar con la voluntad o con los cálculos, se puede solo recibir como un regalo. No se puede construir directamente, sino que lo único que podemos hacer es crear las condiciones para que el regalo llegue. 

Por lo tanto, si tienes la panza llena, no pierdas tiempo: dedícate a la felicidad.