/UNA LIBERTAD APARENTE

UNA LIBERTAD APARENTE

Esta foto es seguramente un claro símbolo de integración, tolerancia y… “libertad”. Pongo entre comillas esta hermosa palabra, “libertad” (una de las más bellas del vocabulario), porque surge en mi una duda. Los dos protagonistas de esta foto representan dos libertades opuestas, el derecho de seguir las tradiciones y el derecho de destruir todas las tradiciones, pero tienen algo en común: ambos parecen infelices.

¿Son libertad e infelicidad compatibles? Me parece que no. De hecho, ser infeliz es seguramente un síntoma de ausencia de libertad. Por tanto nace  natural la  pregunta: “¿no es suficiente hacer lo que quiero para ser feliz?” La respuesta es seguramente, y sorprendentemente: no. 

Para entender el concepto es necesario distinguir entre “libertad exterior” y “libertad interior”. La primera consiste en vivir en acuerdo a lo que piensas correcto para ti, la segunda consiste en vivir en acuerdo a lo que eres. La libertad exterior es el resultado del esfuerzo de perseguir y realizar las propias ideas y los propios deseos, da un sentido de satisfacción, una satisfacción del ego: “¡Logré realizar lo que quería!”. Desafortunadamente, no se trata de una sensación muy profunda, De hecho evapora a los primeros vientos de la realidad exterior. ¿Cuántas personas conoces que han realizado la vida que soñaban, y se encuentran, no felices, sino miserables?. Puede ser que por orgullo no lo vean pero… ¡pobres diablos! “Por qué pasa esto? – te preguntarás – ¿qué pedo conmigo?”. Si queremos entender este fenómeno, la verdadera pregunta que tendríamos que hacernos es: ¿Las ideas que tengo, son verdaderamente mis ideas, o las he heredado? ¿Lo que deseo en la vida es lo que verdaderamente quiero, o es simplemente lo que estoy acostumbrado y parece normal desear?” Difícil contestar a estas preguntas cuando se tiene un conocimiento tan superficial de sí mismo… o cuando nunca nos hemos verdaderamente cuestionado.

La libertad interior, al contrario, es todo otro fenómeno. No es algo que se tiene que realizar, porque esta presente en un estado de pureza en tu interior y consiste en ser simplemente quién eres, relajado y en armonía con tu naturaleza. No depende de la realización de lo que tú quieres, sino de la consciencia de lo que tú eres. Sí para realizar lo que quieres se requiere sacrificio y trabajo,  para ser lo que eres no se necesita nada de esto; al contrario, cada esfuerzo te lleva lejos de ti mismo: ¿cómo puedes pensar en esforzarte para ser tú mismo? si te esfuerzas, una cosa es segura: estás tratando de no ser tú mismo. 

La libertad interior deriva de un estado de profunda relajación y aceptación de si mismo. Nos regala por cierto aquella satisfacción eufórica del ego (porque no depende de lo que tú has hecho sino de tu misma naturaleza),  pero te lleva a otra experiencia, más misteriosa… mística: La Felicidad… o la dicha, si quieren un termino más espiritual. La felicidad no es un logro, es un regalo que está allí, dentro de nosotros, desde siempre esperando ser desempacado.

Y por último recuerda: lo que logras realizar, es destinado a desaparecer, lo que estaba antes de ti es eterno.