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CARTA DE LA VIDA A LOS SERES HUMANOS

Ustedes los humanos se sienten tan importantes, pero no se dan cuenta que, desde mi punto de vista, son una especie como cualquier otra. Se sienten tan fuertes que es tierno verlos tan inconscientes de su propia fragilidad. Ahora tienen miedo.  Bien. Ahora han cerrado sus lugares de culto donde por milenios les han engañado diciendo que se hacían milagros, sin embargo no han dejado de mirar al cielo y rezar a su amigo imaginario para que los salve.

E incluso si este amigo imaginario fuera de verdad, ¿por qué tendría que complacerlos? ¿Para permitirles que sigan aprovechándose uno del otro? ¿Para que puedan continuar haciendo guerras, torturarse, tratarse mal, discriminarse entre razas y clases sociales, y provocarse horribles sufrimientos? Incluso si hubiera un Dios, ¿por qué debería salvarlos? ¿Para que entonces puedan seguir destruyendo su creación? ¿Envenenando los océanos, extinguiendo especies animales, derritiendo glaciares, quemando bosques …? Aún si fuera verdadera la idea infantil de un Padre que los protege , ¿por qué debería protegerlos de su estupidez? Para hacerlos perecer lentamente, abandonados en el mundo invivible que han creado por su idiotez? ¿Para dejarlos en el tormento de ver sus hijos morir poco a poco,  y asistir al espectáculo miserable de una humanidad que se arranca los pelos por no haber sabido resistir al propio egoísmo, avaricia, inmadurez … locura? Si existiera realmente el Dios misericordioso en el cual insisten en creer, ¿cómo podría ser tan cruel de esperar incluso verlos matarse por un poco de agua limpia, o hasta comerse unos a otros, ya que el único animal que serán capaces de cazar sería su semejante? Si existiera un Dios compasivo, probablemente, justo por su compasión, les enviaría un virus para hacerlos sufrir menos. Pero, para su fortuna, no existe ningún Dios, ni algún amigo imaginario. Existo sólo yo: la vida, la naturaleza; y soy más compasiva que tu Dios.

He querido darles una bofetada para despertarlos. Lamento que, como siempre, a pagar las consecuencias de las responsabilidades de todos sean siempre unos cuantos pobres seres humanos solos y asustados. Lamento que esta bofetada se lleve a alguien que amas. Pero no tengo otra opción. Soy la vida, no puedo parar. Y si esta bofetada no es suficiente para hacerles entender, tendré que darles otra aún más fuerte, y otra más … hasta que les quede claro. No me obliguen a cobrarles un precio demasiado alto.

Aprendan a vivir en paz. Organícense de manera global, las divisiones nacionales son primitivas. Hagan un salto de conciencia del egoísmo a la compasión. Vivan de una forma que no dañe mi equilibrio, el equilibrio de la naturaleza. Limiten los nacimientos, ustedes son demasiados. Pongan su inteligencia en el amor y no en el negocio, en la poesía y no en las utilidades. Observen lo que tienen enfrente y no lo que está lejos, fuera del alcance de sus ojos … Se los pido por favor, no me obliguen a abofetearlos. No me provoquen, porque recuerden: yo soy  la vida, no puedo perder.