/FLEXIBILIDAD Y RIGIDEZ

FLEXIBILIDAD Y RIGIDEZ

Este hermoso video es una excelente metáfora para el tema de la flexibilidad.
Para mi la flexibilidad es sinónimo de inteligencia. También desde el punto evolutivo se puede observar que todas las especies han evolucionado gracias a los individuos más flexibles; o sea los que tuvieron la capacidad y la inteligencia de adaptarse a los cambios de las condiciones exteriores.

También desde el punto de vista psicológico-espiritual la flexibilidad es una cualidad importantísima. La madurez de un individuo se puede medir de acuerdo a su capacidad de aceptar la vida así como es. Alguien que hace berrinches golpeando los pies porque la vida no es como le gustaría, es simplemente una persona infantil o, como me gusta decir: “un niño con pelos”.

La inteligencia se manifiesta en la capacidad de cambiar ideas, en la flexibilidad de tomar en cuenta otro punto de vista con actitud abierta. Alguien que mantiene las mismas ideas por todas su vida, desde el punto de vista social podrá seguramente recibir el galardón de “coherente”, pero desde el punto de vista existencial no podrá evitar ser señalado con el estigma de “pendejo”.

Obviamente la sociedad necesita gente coherente, para ella lo ideal sería criar robotitos. Gente que, manteniendo ideas y formas de comportamiento fijas, sean fácilmente predecibles, y por lo tanto controlables. Podemos decir que la forma en la cual venimos educados y educamos es contraria a la inteligencia. Sin embargo la evolución necesita flexibilidad, no coherencia.

La coherencia, desde el punto de vista lógico, es seguramente una cualidad, pero la vida no es lógica. Las matemáticas necesitan consistencia, fidelidad a las reglas, pero la vida no es matemática. ¿Cómo pueden ideas fijas favorecer al amor, la poesía, la estremecedora percepción del misterio de la vida… y de todas las cosas que dan gloria y felicidad al ser humano? En las cosas de la vida la coherencia con las propias ideas es una especie de prisión que impide a la inteligencia moverse libre y creativamente. Una persona inteligente, en teoría, tendría que cambiar de idea todo el tiempo.

El postmodernismo europeo había acuñado una expresión que me gusta: “pensamiento débil”, uno de los “hijos” del nihilismo es Nietzsche. Pero a mi que me gusta exagerar, quisiera sugerir otra expresión: el “pensamiento nulo”. Me parece la lógica consecuencia del encuentro de la filosofía occidental con el misticismo oriental. Si las ideas dan solidez a lo tangible, por lo que se refiere al intangible son un lastre, una cadena. Las palabras y los conceptos son la espina dorsal de la ciencia, de la filosofía y de la matemática, pero el misterio de la vida que se expresa en el amor, la poesía y las artes en general brota únicamente del más profundo silencio del ser, del “pensamiento nulo”.